Esperanza para la mamá que perdió a su bebé

Un resumen del libro Safe in the arms of God de John MacArthur.

¿Alguien recuerda a mi bebé?

Dios conoce todo sobre ti desde antes de la concepción y nada se escapa de su entendimiento. Dios comprende tus pensamientos desde lejos, tu trabajo y tu descanso son bien conocidos por Él. Dios conoce las palabras que vamos a hablar antes de que salgan de nuestra boca.

En el salmo 22 David le dice a Dios que es Él quien lo sacó del vientre, quien le dió un lugar seguro en el seno de su madre. “Desde el vientre de mi madre tu eres mi Dios.” Salmos 22:10b

Dios hizo a tu bebé y le dió aliento a su vida aún dentro del vientre. Salmos 139:13-15 dice: “Porque tu formaste mis entrañas; Tu me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré porque formidables y maravillosas son tus obras; no fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en lo oculto fuí formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra.”

“Dios tiene un plan y propósito únicos para cada niño concebido. Puede ser que no comprendamos completamente su plan. Puede ser que no seamos capaces de entender los propósitos de Dios. Pero podemos saber con fe que nuestro perfecto Dios no se equivoca. El no permite una concepción que está por encima de sus propósitos y planes soberanos.” (p. 23)

¿Dónde está mi hijo?

“‘Cielo instantáneo’ es el destino verdadero de los infantes y niños.” (p. 7) Descansa en esa verdad.

  1. Todos los humanos nacemos con una moralidad corrompida. Todos pecamos, todos tenemos una naturaleza inclinada hacia lo malo (egoísmo, vanidad, celos, lujuria, etc.)
  2. Somos salvos por gracia, pero condenados por obras. Cuando la Biblia habla de aquellos que heredarán el castigo eterno, se refiere a actuar pecaminosamente, no simplemente a heredar una naturaleza pecaminosa.
  3. La salvación eterna es ganada solo por gracia, y no por buenas obras. A los niños que mueren a temprana edad (y aquellos que no llegan a nacer) se les dá vida eterna como un regalo.
  4. Somos salvos por gracia a traves de la fe en el sacrificio de Jesucristo en la cruz, que es la máxima manifestación de la gracia. (1 Cor 6:9)

¿Volveré a ver a mi hijo?

La respuesta depende de tu propia creencia y aceptación del Señor Jesucristo como tu Salvador. Y la Biblia tiene buenas noticias para el mas vil pecador. Toda persona, sin importar su transfondo puede venir a los pies de Dios en arrepentiemiento y rendición y obtener el regalo de la vida eterna.

Si quieres leer este libro…

“Debo advertirte que este no es de ninguna manera un libro de consuelo sentimentaloide. Porque estoy convencido que el único consuelo verdadero viene de la Palabra de Dios, estaré arribando temas tales como el pecado, la edad de rendición de cuentas, y predestinación. Creo que estarás agradecido de esta dirección al final porque no tendrás que depender de sentimientos o buenos deseos para encontrar paz en tu corazón y mente; serás capaz de depender de la Palabra de Dios. Las emociones vienen y van, pero la verdad de la Palabra de Dios es completamente congruente y confiable.” (p.7)

“Una respuesta bien elaborada, sin palabras de consuelo, va a caer en oidos sordos, y el consuelo sin Escritura nunca va a sanar completamente y animar a un corazón en luto.”

John MacArthur

The false doctrine of perfectionism

I was privileged to be born into a christian family in Mexico, were the majority of the people don’t know the gospel. The Bible and Jesus were held as a high standard in my home.

God caught my heart when I was 9 when I was confronted with the truth that I said that I loved him but didn’t live as such. I repented, I wanted communion with him and I understood that I couldn’t go my own way and follow Jesus at the same time. It was him or I, and I followed him.

Bible + prayer + service became regular practices. He was always faithful, always helping me fight temptation and guiding me.

I went to Medical School because I wanted to serve him full time, whether as a missionary or just in a regular job. During a summer I met a guy on a mission trip where our two churches worked together, we fell in love, got married, and I moved to America (that’s the short version, there was 5 years in between). At that time I had to wait to do a residency program, here so instead I went and got a Masters in Business Administration. I worked in healthcare for 7 years.

Somehow this narrative of “christian perfectionism” weaved itself within the truth of the gospel. The idea that as a christian I had to be better than everyone else in my behavior, finances, education, family life, etc. I can see now how I tried really hard to have a good “testimony” with my friends in college, that I missed some opportunities to show my own weaknesses and point towards a perfect Savior. Sometimes this perfectionism took me to be prideful in thinking I was better than others and other times it brought me to shame and dissatisfaction with myself.

My life wasn’t just about that, God continued to work in my imperfection. He has definitely been working doing some deconstruction of this idea in the last few years.

About 4 years ago the Spirit started opening my eyes to see Jesus clearer, as a humble servant. I definitely wasn’t that, I wanted success, a good career, a leadership job, respect, even be a perfect mom…and everyone I seemed to admire had that: a position of power.

The idea of Jesus as a humble servant definitely grew my admiration for him…I couldn’t be like that as much as I tried on my own. I started praying for a humble heart, sanctification, the character of Jesus in me.

He continued to answer…in many ways. But the biggest was my son. He was born 2 1/2 years ago and he was very sick unexpectedly. Everything I brought to the table was not enough: my ability to be the best mother wasn’t going to be enough, my gifts were not going to be used in the church for a while but I was gonna have to ask for help and depend on other people.

And this idea of a good christian? This picture of a hard-working, successful, person? Well…my son was born sick. This is what they said: this is very serious, it could be fatal, and even if he makes it we cannot know if he is going to crawl, or walk, or talk, he could be blind, or deaf, or have major mental disabilities. Suddenly that idea of the value of a person being based on his success started to break: He is my son! I love him!

That’s how the heavenly Father loves me. I don’t have to perform. I don’t have to do. I don’t have to achieve. He loves me. Period.

The months to come were hard and I found myself in my weakest state and God worked in greater ways reminding me through his Word and my husband who God is.

God was still being faithful, loving , sovereign, this was not a mistake: He was there, not with his arms crossed but with his arms stretched out doing his work through this.

My faith wasn’t perfect. Doubt and skepticism tend to rob me of the joy that he has offered me. Sometimes it was difficult for me to celebrate my son’s milestones…knowing that there was so much I didn’t know. But other times it was a great cause for celebration.

My faith wasn’t perfect, but it has grown. At the same time I still have those tendencies: to doubt. So this has been my prayer/song for the last year:

Change my heart and make it yours
Change my heart and make it yours
From my doubt release me
From my selfishness deliver me

Change my heart and make it yours
From pride abstain me
From pride abstain me
Jesus, change my heart

Jesus, Jesus change my heart
And make it one that loves you, and you alone
May all glory be to you
May I never steal any of your praises

Change my heart and make it yours
Change my heart and make it yours
With great faith overwhelm me
May generosity overcome me

Change my heart and make it yours
With your humility clothe me
In your humility transform me
Jesus make me more like you

I’m learning to be vulnerable, to share about the difficult things in life at the same time I show people the truth about a Savior that is enough.

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Mamá, ¡ten paciencia!

Hace unos meses leí una publicación en internet, donde una persona estaba tratando de vender un Saguaro. Su publicacion decía algo como “200 dólares por Saguaro de 6 metros, creo que tiene 10 años”. Tuve que detenerme y reirme. Y aunque, rara vez leo los comentarios de la gente después de una publicación así, quise leer un poco.

Ya se imaginarán, la guerra en el internet comenzó inmediatamente. Resulta que esta persona no era del desierto, no tenía ni la mas mínima idea de qué era un Saguaro, que toma alrededor de 100 años para llegar a medir 4 metros y para que le comience a crecer un brazo. Además que es ilegal sacar un Saguaro.

Pues así es como soy al criar a mis hijos. Se me olvida que su maduración es un proceso lento, muy lento. Y a veces me veo tentada a querer poner mi atención a “proyectos” que van a retribuirme más rápidamente, a actividades que me van a hacer ganar logros o la admiración de la gente o por lo menos me van a dejar con una sensación de triunfo al final del día.

Pues hoy es un día en el que siento que lo que hago con mis hijos no es muy relevante. En el que el crecimiento es invisible.

Intenté enseñarle a escribir el número 2 a mi hija. Tomó tanto tiempo en hacer un garabato que nadie reconocería como el número dos. Terminé cansada y frustrada.

Estoy en el segundo día de entrenar a mi hijo a ir al baño. Y parece que no le importa, no tiene ni el más mínimo interés en usar el baño, ni siquiera le enfada el estar sucio. Y yo ya quiero tomar la decisón de “mejor nos esperamos a que este niño esté mas grande”. Así como lo hice hace seis meses…

Pero la mayoría de los proyectos de valor, los que están bien hechos, y producen resultados duraderos, toman tiempo.

Y Dios sigue siendo fiel conmigo. No solo con mis hijos. Sino que el sigue trabajando en las areas de mí en las que todavía el no es el Rey completamente. El sigue trabajando en mi paciencia. En mi (falta de) confianza en el, en mi egoísmo.

Espíritu de Dios, sigue aumentando tu fruto en mí: gozo, paz, paciencia, bondad, fe, autocontrol (Gálatas 5:22-23)…

y ayúdame a tener mayor fe en el trabajo que estás haciendo en mis hijos a través de mí y a regocijarme en el “ahora”. Hazme valorar el carácter que estas creando en mi en lugar de una carrera profesional. Dáme un corazon agradecido por la etapa en la que estoy ahora. Amén.

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por Jonathan

Gracias Dios,

  1. Por que puede decir “no” (aunque sea todo lo que quiere decir a esta edad)
  2. Por poder verlo correr vistiéndo solo su pañal
  3. Porque le encantan los abrazos
  4. Por poder verlo abrazar y sonreírle a su hermana todo el día
  5. Por que está obsesionado con su papá
  6. Por poder aprender canciones y números
  7. Por que le encanta brincar
  8. Por poder ver cómo me imita al regañarlo moviendo su dedito y tratando de decir muchas palabras
  9. Por su actitud determinada y segura
  10. Por que no necesita estar escuchando para poder disfrutar el momento y reírse

¡Que privilegio es ser su mamá!
Te agradezco infinitamente por tan grande regalo
Ayúdame a atesorarlo

¿Por qué cosas estás agradecido por cada uno de tus hijos?

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por Sofía

Gracias Dios,

  1. Por poder observar como ella ama a otros (M)
  2. Porque a pesar de ser tan”independiente”, sigue queriendo
    que sea yo quien le lea su libro al ir a dormir
  3. Porque aún corre con una sonrisa a darme un abrazo cuando voy por ella a la escuela
  4. Por poder ver cómo le hace cariños a su hermanito cuando lo ve por primera vez CADA mañana
  5. Por poder verla correr y gritar de alegría cuando ve a su papá llegar del trabajo
  6. Por ser tan extrovertida
  7. Por poder verla cantar tan fuerte e inventar canciones
  8. Por poder verla inventar juegos y hacer diferentes voces (de niña, de mamá, de papá)
  9. Por que cuando ríe, cada músculo de su cara obedece y su ruido puede ser escuchado por los vecinos
  10. Por que le encanta pasar tiempo conmigo

¡Que privilegio es ser su mamá!
Te agradezco infinitamente por tan grande regalo
Ayúdame a atesorarla

¿Por qué cosas estás agradecido por cada uno de tus hijos?

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3 Pecados en los que Fácilmente Resbalo como Ama de Casa

Tal vez como madre trabajadora también puedes caer en esto, pero ya que el ser ama de casa es mi “puesto de trabajo” de todo el día, creo que me es más fácil fallar de estas maneras:

1. Pereza

Sin un horario, sin un “jefe”, sin actividades específicas que hacer o metas que lograr puedo caer en usar las horas en leer o ver materiales que no van a contribuir en la edificación de ningun área de mi hogar y familia. Puedo también dedicarme a reunirme con personas sin un propósito de enseñarnos o animarnos unas a otras.

La Biblia habla ampliamente acerca de la pereza en el libro de Proverbios:

“Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir?¿Cuándo te levantarás de tu sueño? (Prov 6:6-9)

2. Negligencia

Al estar todo el día en casa, puedo creer la idea de que al simplemente estar con mis hijos físicamente, les estoy dando lo mejor. Cuando talves no les estoy prestando atención, los he dejado que vean mucha televisión o que jueguen solos sin usar el tiempo sábiamente para instruirlos en el Señor ni para enseñarles a ser responsables en las tareas que ellos ya pueden realizar (levantar sus juguetes, colocar su ropa sucia en su lugar, usar sus manos para aprender a escribir o colorear, etc.)

“Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros”. Tito 2:6-8

3. Frustración y Enojo

Hay muchos días en los que no tengo nada de pereza, sino todo lo contrario. Quiero lograr mucho más de lo que mi horario me permite. Y puedo comenzar a frustrarme con mis hijos por no permitirme terminar mis labores. Sí, mis hijos no necesitan ser entretenidos constantemente por mí. Pero aún son pequeños y hay tantas cosas para las que me necesitan. Ese es mi princial tabajo—ayudarles. Pero a veces creo que es el trabajo de ellos—quitarse de mi camino para que yo pueda lograr lo que yo quiero.

“Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.” 1 Pedro 5: 2-4

Señor,
Ayúdame a buscar cumplir con mi trabajo de madre con tu perspectiva, compasión, con tu visión de hacer tesoros eternos. Ayúdame a encontrar el balance de hacer labores de limpieza y administración financiera con ministerio fuera del hogar y con sentarme con mis hijos a instruirlos.
Espíritu de Dios, ¡dáme sabiduría!
En el nombre precioso de Jesucristo, Amén

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¡Que libertad, que gracia!

¡Que libertad!
¡Que gracia!
No tengo que ser perfecta
Tu ya lo fuiste

Soy toda aceptada
Fuiste rechazado
Fuiste traicionado
Soy completamente amada

Por siempre una hija
Por siempre en la Luz
Por siempre adoptada
Por siempre viva

Por siempre perdonada
Ahora siendo restaurada
Hasta que ese dia venga
Cuando no pueda pecar mas

Ana Robinson

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