¿Qué se te viene a la mente cuando escuchas las palabras: «en el nombre de Jesús»? ¿Piensas en una oración poderosa en la que al decir «en el nombre de Jesús», lo que pidas automáticamente se te va a conceder?
O, ¿«en el nombre de Jesús» es simplemente una frase que dices al final de cada oración por costumbre sin ni siquiera pensar en su significado?
«Y todo lo que pidan en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me piden algo en Mi nombre, Yo lo haré.»
Juan 14:13,14 NBLA
Verás, orar «en el nombre de Jesús» no es un sello de garantía de que lo que pedimos se nos va a conceder. Ni tampoco son solo palabras qué decir al final de una oración, solo para cerrar.
«El nombre de Dios representa el todo de su carácter y sus atributos.» [1] Entonces, orar en el nombre de Jesús significa hacerlo de acuerdo al carácter de Jesús, de acuerdo a sus deseos y propósitos.
Observa las palabras de Cristo en Juan 15:16: «Ustedes no me escogieron a Mí, sino que Yo los escogí a ustedes, y los designé para que vayan y den fruto, y que su fruto permanezca; para que todo lo que pidan al Padre en Mi nombre se lo conceda.»
La Nueva Versión Internacional utiliza la palabra «comisioné» en lugar de «designé». Esto significa que Él nos dio un trabajo. Tenemos mandatos y una labor específica qué hacer.
Pedir en el nombre de Jesús significa estar alineados a los mandamientos de Cristo, a sus propósitos, a las tareas que Él nos ha encomendado. Solo entonces, lo que pidamos en su nombre, se nos será concedido.
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Orar significa participar en Su trabajo, no que Él participe en el nuestro. Así que, si vamos a orar en Su nombre, debemos conocer primero lo que demanda Él de nosotros.
Pero, no hay que frustrarnos. Él mismo nos dejó oraciones e indicaciones sobre qué y cómo pedir. Aquí te dejo 5 oraciones que puedes orar con confianza sabiendo que estas se alinean a Su Nombre, a su carácter y propósitos.
1. Santifícame
Si practicar la oración es algo nuevo para tí. Lee y estudia Juan 17 por completo. El apóstol Juan aquí nos dejó las palabras de nuestro Señor Jesús, las mismas palabras que Él oro por nosotros. Si pedimos lo mismo que Él pidió cuando Él estaba aquí en esta Tierra, podemos orar con confianza sabiendo que estas palabras se alinean con Su Nombre.
«Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad.»
Juan 17:17
Santificar significa purificar. Y si Cristo oró al Padre pidiéndole que nos santificara, nosotros también debemos pedirle esto. Queremos vivir vidas que le agraden y dén honra a Cristo. Vidas que lo imiten y representen de una excelente manera.
Vamos a fallar, pero si hemos puesto nuestra confianza en el sacrificio de Cristo, podemos vivir bajo el poder de Su Espíritu. Y pedirle que nos cambie, que nos haga más como Él, siempre está en su voluntad.
2. Dame un deseo de conocerte más
Pedirle a Dios que aumente nuestro deseo de conocerle más a través de Su Palabra es también una oración que va de acuerdo a su voluntad.
En el Salmo 119 encontramos estas palabras de deleite y deseo por los testimonios y mandamientos del Señor.
«¡Oh, cuánto amo yo tu ley!
Todo el día es ella mi meditación.»
Salmos 119:97
«¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!
Más que la miel a mi boca»
Salmos 119:103
Puedes hacer tuyas estas palabras del Salmo 119. Si no son una realidad en tu vida todavía, si no deseas y amas su ley, pídele que Él aumente tu deseo de conocerle. No menosprecies la Palabra de Dios que está disponible para tí hoy.
3. Aumenta mi amor
Aumenta mi amor por las personas que haz puesto bajo mi cuidado.
El día es largo, nuestras energías son limitadas, nuestro pecado es abundante. Necesitamos que su Espíritu haga crecer en nosotros su fruto de amor, paciencia, bondad y gozo para poder servir a aquellos que Él ha puesto bajo nuestro cuidado, ya sea en el trabajo, familia o ministerio. (Gál 5:22)
4. Trae la Salvación a: _________
Dios quiere salvar, Él quiere redimir a su más preciada creación, la humanidad. Es su deseo salvar a muchos de toda lengua y nación para Su gloria.
Si tenemos amor por nuestros familiares y amigos que no conocen al Salvador, debemos orar por ellos. Dios escucha estas oraciones. De nuevo observa las palabras de Jesús en Juan 17:
«Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí…» Juan 17:20a
Recientemente leí Sí, Señor del pastor Fermín IV, donde relata su historia de conversión. Aquí están sus palabras refiriéndose a su esposa, Tere, orando por su salvación:
«Ella oraba por mí, Dios me estaba rescatando, mostrándome Su amor y Su gracia.»
Fermín IV en Sí, Señor [2]
¡Ora por aquellos que no conocen la Salvación en Cristo!¡Que ellos vean que solo Cristo tiene palabras de vida eterna! (Jn 6:68)
5. Fortalece a tu Iglesia
He estado orando estas palabras por mis pastores y maestros continuamente:
- Manténlos firmen en la enseñanza del evangelio, nada más
- Dales energía para el ministerio
- Protege a sus familias de los ataques del enemigo
Y esto por los miembros de nuestra iglesia:
- Danos espíritu de servicio ayudándonos a crecer el uno al otro
- Arráiganos en la verdad
- Ayúdanos a proclamar la verdad del evangelio (la suficiencia de Cristo)
- Trae a los que haz de llamar
- Haznos abrir nuestros hogares para bendecir a otros
No necesitas hacer oraciones largas para que sean efectivas. El Señor ve tu corazón y tiene buenos propósitos. ¡No tengas miedo de empezar a orar!
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