Ganó Trump, y ¿ahora qué?

¡Estoy sorprendida! ¡Realmente no esperaba este resultado!

No es que yo haya apoyado a Hillary. Simplemente asumí que más gente votaría por ella que por Trump. Y aunque estoy más de acuerdo con la política económica Republicana y estoy registrada en ese partido, tampoco voté por él. De hecho, al final de la carrera electoral, consideré más seriamente votar por ella.

Ninguno de los dos candidatos son personas con quienes me gustaría identificarme. Donald Trump ha sido visto como alguien racista, que ve a las mujeres como objetos sexuales y que busca su propio bien de una manera tramposa y egoísta. De Hillary Clinton se considera que ha ganado una fortuna a través de otra gente y a quien la ley no ha sido aplicada por su posición de poder, además de apoyar a organizaciones que están a favor del aborto.

Pero, ¿qué de mi propio pecado? ¿quién sería yo si estuviera en un puesto político como ellos? O, siendo mas realistas, ¿quién soy yo y cómo actúo cuando la oportunidad de hacer lo que deseo se me es dada?

Leí este artículo publicado por el ministerio Deseando a Dios (desiringgod.com) el día antes de las elecciones. En español se llamaría Siete maneras de orar el día de las elecciones. Me ayudó a humillarme. A en lugar de criticar y estar enojada con las opciones que se me habían dado, a mirarme a mi misma y a meditar y pedir perdón por mi propio pecado. A fin de cuentas, los candidatos de los dos partidos mas grandes “nos representan bien”, dice el autor. El artículo habla sobre la inmoralidad sexual, el aborto, superioridad racial, miedo, codicia, mentiras y orgullo.

Me identifico con muchos de estos, tal vez con todos en cierta manera. Muchas veces busco mi propio bien en lugar del de los demás (Fil. 2:4). A veces no soy totalmente honesta y presento solo la información que me hará conseguir mi objetivo.

La oración en esta parte dice “hemos cambiado tu verdad por una mentira”. ¿Cuántas veces tratamos de cambiar la verdad de Dios para que se acomode a nuestros propios deseos?

Aunque me sorprendieron los resultados de estas elecciones, de algo sí estaba segura. Y es que iba a tener que someterme al liderazgo de alguien con quien no estoy de acuerdo y es difícil de respetar. Esa soy yo: mi obediencia muchas veces depende de mi respeto y en estar de acuerdo con las ideas de quién me someto. Pero eso no es lo que Dios dice que debo hacer. Desde una edad temprana, Dios me ha indicado a obedecer y a someterme a las autoridades: obedecer a mis padres (Ef. 6:1, Col. 3:20), someterme a mi esposo (Ef. 5:22-24, 1a Pedro 3:5, Tito 2:5), a los gobernantes y líderes terrenales (Tito 3:1, Col 3:22) y  sobre todas ellas a Dios (Santiago 4:7).

Someterme y obedecer no es algo natural para mí. La única razón por la que me es posible obedecer es porque Cristo me ha dado la libertad de mi pecado y me da la ayuda necesaria para cada día a través del Espíritu Santo.

A pesar de que no me agrade mucho Donald Trump, Dios me ha llamado a orar por el. Pablo le dice a Timoteo “recomiendo que se ore por los gobernantes y por todas las autoridades, para que podamos vivir en paz y tranquilos, obedeciendo a Dios y llevándonos bien con los demás” (1a Tim 2:1 TLA). Mi oración es que Dios cambie su corazón por uno humilde, que sepa escuchar a las personas que trabajan a su alrededor y busque el bien de la gente a quien sirve.

Al escuchar las nuevas noticias no pude evitar sentir ansiedad. Aunque no apoyaba a su contrincante, me hubiera parecido algo mas normal. Hubiéramos mantenido algo mas cercano al gobierno que ahora tenemos con Obama. Y, aunque no estoy de acuerdo con muchas de las políticas actuales, es lo que conozco. Un gobierno nuevo me da miedo.

“Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios.” (Fil 4:6 NBLH)

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1a Tesalonicenses 5:18 RVR1960)

Dios me ha provisto de paz en estos días. Además, puedo meditar en que este es solo mi hogar temporal. Existe un reino celestial que no tiene fin. En este video John Piper expone cómo “Algún día los Estados Unidos de América y todos sus presidentes serán solo una nota al pie de la historia, pero el reino de Dios nunca terminará”.

Le pido a Dios que me dé sabiduría y fuerzas para respetar y obedecer a nuestro nuevo presidente. Mi exhortación es a someternos y orar por las autoridades y a tener paz en que Dios es soberano y su Reino es eterno. A fin de cuentas Trump también necesita el evangelio.

 

Book review: Alive in Him

“I know I’m going to sound silly here, but I picked this book because I feel like I’m ‘Barely-making-it in Him’”, I told my husband as I showed him the pretty cover of Alive in Him. I was going through a time of many questions, sleep deprivation and great concern for my new born baby’s health. Add to that a complete inability to keep a clean house, have patience with my potty-training toddler and put dinner on the table every night-I was feeling completely helpless.

But God speaks truth and encouragement to us through His Living Word (Hebrews 4:12). And that’s what I like about this book. Alive in Him is written with the intention of studying Ephesians section by section with an open Bible.

“It is sober minds that think thoughts that are in line with God’s truth and are confident in the sufficiency, authority, and clarity of his Word. It is doing all things as service rendered unto the Lord by his strength that God supplies for Christ’s glory—that He might be glorified in all things.”

The author Gloria Furman mentions that we often study Ephesians as if it was a series of lists: blessings, roles, armor of God, etc. Instead, the letter is divided in two chunks, the first one explaining what Jesus has accomplished and the second, what we have to do as a response to that.

Ephesians 1:3-6 says:

“…who has blessed us in Christ with every spiritual blessing in the heavenly places, even as he chose us in him before the foundation of the world, that we should be holy and blameless before him. In love he predestined us for adoption to himself as sons through Jesus Christ, according to the purpose of his will, to the praise of his glorious grace, with which he has blessed us in the Beloved.”

We need to be reminded of who we are, and for what purpose constantly. It is in these times of busyness: being a mom of young children that need so much from me, working part-time, driving everywhere, and keeping a house and marriage in order that I have to stop and look to my end goal.

“The life we long for is actually the one that gladly raises its glass at every occasion of weeping, laughing, working, defending, building, submitting, leading, serving, marrying, eating, and dying to humbly affirm that all things are ‘to the praise of his glory’”. (P. 43)

As a sinner, I tend to make my life about myself, about what I want, about my dreams, about my happiness.

“Left to ourselves, we invent ridiculous things that serve to glorify ourselves only. We need the Spirit to open our eyes to God’s truth, warm our hearts to love that truth, and empower us to live in line with the truth that God alone is worthy to be praised.” (P. 51)

Alive in Him showed me the great value in seeing each aspect of life with the correct lens:  “to the purpose of his will, to the praise of his glorious grace” and was a great reminder that I have available everything I need to do the job that He had prepared beforehand.

“We arrange our budgets, schedules, and lifestyles in order to live out the design of God in our households. We soak our minds in Scripture in order to reshape the way we think about our relationships and authorities now that we see that we are in Christ. We strategize to serve others using our gifts, we conspire with one another to serve more effectively, and we pray that the Spirit would move among us and let there be light.” (P. 169)

10 días de agradecimiento

Los últimos seis meses han sido muy intensos. Y para mí, en muchas ocasiones, ha sido muy difícil encontrar contentamiento en las cosas buenas que Dios ha tenido misericordia de consederme.

Tiendo a enfocarme en las preguntas que tengo sin respuesta, en lo preocupante y en lo difícil de mi situacion en lugar de ser agradecida por la gracia de Dios para mí y para mi familia.

Después de algunas semanas de batallar hasta con las incomodidades más pequeñas, mi esposo comenzó a hacer este ejercicio conmigo: preguntarme por qué estoy agradecida cada día. Realmente me ha ayudado mucho a cambiar mi perspectiva y a meditar durante el día sobre las cosas buenas, que no merezco, que Dios me ha dado.

No acostumbro publicar muchas cosas en las redes sociales, pero creo que el comenzar un hashtag como #10diasdegratitud me puede ayudar a continuar con esta disciplina.

Si tú, como yo, te enfocas en lo negativo, te invito a unirte a numerar por qué estas agradecido.

“den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesus” 1 Tesalonicenses 5:18

#10diasdegratitud #10daysofthankfulnes