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Viviendo por gracia

…la gracia de Dios es suficiente para cada día.

Estoy aprendiendo que la gracia de Dios es suficiente para cada día. Que el me puede dar fuerzas y guía para acompletar lo que el quiere que haga en cada momento y situación.

Aquí les comparto lo que estoy aprendiendo.

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Mi oración a mitad del día

Hoy en la mañana estaba orando pidiéndole a Dios que me ayudara a confiar en el y no obsesionarme con mis hijos. A no hacer ídolos de ellos. Pero a mitad del día mi oración puede ser totalmente diferente:

Dios, ayúdame a amar a mis hijos como tu los amas. Ayúdame a mostrar misericordia y gracia así como tu los muestras a mí. 

Ayúdame a ser amable, paciente, gozosa…lenta para la ira.

Salmos 86:15

“Más tu Señor, Dios misericordioso y clemente. Lento para la ira y grande en misericordia y verdad.”

Ayúdame a recordar que el aprender a obedecer no es algo natural. Que sus corazones tienen que ser transformados por ti. ¡Transforma sus corazones! Rompe el poder del pecado en ellos. Hazles comprender que son esclavos del pecado y necesitan que tu los rescates.

¡Qué gran privilegio me has dado de poder guiarlos! Ayúdame a ser paciente en el proceso que estás llevando a cabo en ellos. Ayúdame a ser diligente en enseñarles la verdad. 

Dáme un corazón de servicio. Ayúdales a entender que tu eres el único Rey. Y en las situaciones de caos, ruido, desobediencia, rebeldía. Ayúdame a confiar que tu estas haciendo el trabajo en ellos.

En Cristo, Jesús. Amén.

Esta es mi oración, que yo no me vea como mejor que ellos. Que yo también recuerde que yo he sido rescatada de mi propia rebeldía y en agradecimiento pueda ser paciente en el proceso de su rescate.

 

 

la fé de Ana

Dios escucha su oración y su dolor

Estoy leyendo 1 Samuel. Ya he escuchado la historia de Ana muchas veces. Pero Dios es fiel y el nos habla cada vez que abrimos su Palabra. Su Palabra es viva y eficaz, además de útil.

En resumen, la historia de Ana es esta:

Ana es la esposa de Elcana. Elcana tiene dos esposas. Ana no puede tener hijos. La otra esposa si los tiene y se burla de Ana. En aquel tiempo la mujeres normalmente no tenían una profesión, una carrera fuera de su casa, su mayor trabajo era en la casa con sus hijos. Así es que Ana es humillada constantemente por la otra mujer de su marido.

Ana tiene profunda tristeza y llora y le pide a Dios por un hijo. Ella le hace un voto con Dios y le dice que si le concede un hijo, ella se lo va a dar para su servicio.

Dios escucha su oración y su dolor y le permite embarazarse y tener a Samuel.

Al momento de dejar de amamantarlo, ella lo lleva y lo deja con el sacerdote para que sirva ahi. Después, el libro nos dice que “su madre le hacía una túnica cada año y se la traía cuando subía con su marido a ofrecer el sacrificio anual” 1 Sam 2:19 LBLA

Ana fue fiel a cumplir su promesa a Dios. ¿Quién entregaría un niño de 3 años a un desconocido? Mas aún, ¿quién entregaría su único hijo?

Ana mostró un carácter maduro, uno que conoce a Dios y confía en el. Uno que no hace compromisos por conseguir lo que desea. Uno que confía que Dios va a cuidar de su hijo.

Yo he conocido a Dios por algún tiempo. Yo conozco su Palabra. He estudiado sus atributos. Confío que su Palabra es verdad. El aun ha sido fiel y me ha mostrado sus bondades día a día y en las situaciones mas difícil me ha rescatado.

Entonces, ¿Por qué me es tan difícil confiar que el va a tener cuidado de mis hijos?

Son innumerables las pequeñas cosas por las que me preocupo en un día acerca de mis hijos. Unas insignificantes y tontas, pero otras grandes y con mayor validez. Mi hijo, ¿va a caminar? ¿va a hablar? ¿va a poder aprender como un niño sano? ¿va a poder ir a la escuela?

Puedo pasar tanto tiempo pensando en eso o paralizándome y no tomar decisiones . O también puedo vivir sin ser productiva a lo que Dios me ha llamado poniendo todas mis energías en asegurarme que doy absolutamente todo por mis hijos. Pero Dios no me llama a eso.

Dios me llama a servir a mis hijos, a amarlos, a darles lo que necesitan. Pero no a obsesionarme con ellos.

Paul Tripp, en su libro “Parenting” dice: “lo más importante que puedes hacer por tus hijos es recordar a Aquel que te envió, y al recordar a Aquel que te envió, enseña a tu corazón a descansar”.

Señor, confieso mi falta de fe en el trabajo que estás haciendo en mis hijos. “Ayuda mi incredulidad” (Marcos 9:24). Ayúdame a ver un poco de lo que estás haciendo en ellos. Ayúdame a no obsesionarme con ellos, sino a hacer el trabajo al que tu me haz llamado fielmente.

En el nombre de Cristo, Amén.

Ana

 

 

 

 

 

 

Sobre el perdón

…he ido descubriendo que a veces aún las ofensas más pequeñas, pueden crear en mí raíces de amargura.

Hace dos semanas asistí a las conferencias de mujeres de Coalición por el Evangelio en Indianápolis (TGCW18). Una de las pláticas se llamó “¿Cómo puedo perdonar?”. Me pareció necesario asistir porque hacía algunas semanas me había propuesto trabajar en el perdón.

No es que yo tenga heridas profundas. El Señor me ha protegido de tantas cosas. Pero aún así, el perdonar no es algo que me salga naturalmente. Y he ido descubriendo que a veces aún las ofensas más pequeñas, pueden crear en mí raíces de amargura.

Perdonar es importante

Perdonar es importante para mí porque quiero ser más como Jesús:

“en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados, según las riquezas de su gracia que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia.” Efesios 1: 8-9

Patricia Saladín, durante la plática en TGCW18, mencionó que perdonar era importante por que perdonar es un mandato de Dios.

“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

Jesus le dijo: no te digo hasta siete, sino hasta aun setenta veces siete.” Mateo 18:21-22

Yo no quiero ofender a Dios al desobedecer su mandato.

¿Porqué es difícil perdonar?

Una de las razones por las cuales me es difícil perdonar, es porque quiero dar una lección. Me quiero asegurar que la otra persona no vaya a cometer la misma ofensa contra mí. Quiero ver a esa persona arrepentida y con una confesión y disculpa.

Pero esa no es mi responsabilidad. Dios me dice que perdone, que no deje que el día se acabe sin que perdone (Efesios 4:26) y que perdone constantemente. Además, yo puedo orar por mi hermano o amigo que me ofendió para que Dios haga el trabajo en él.

Así es que yo quiero perdonar, y perdonar rápido. Mucho antes de que las ofensas se hagan duras y arraiguen en mi corazón.

Aquí Jesús contó una parábola (una historia con una lección):

Los dos deudores

“Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.

Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.” Mateo 18: 23-35 RVR60

Dios, ayúdame a ver qué tan bueno has sido y cuánto me has perdonado de mis maldades. Yo no tengo el derecho de guardar rencor contra alguien mas. ¡Enséñame a perdonar como tu lo haces!

¿Cómo puedo ser una hija de Dios?

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre [Jesus] les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” Juan 1:12,13

Recibir a Jesús significa aceptar que tu no puedes en tus fuerzas ganarte la aceptación de Dios. Verás, existe un gran espacio entre Dios y tú. Dios es santo, completamente santo, perfecto. No hay nada que puedas hacer para merecer su amor y aceptación: ninguna obra de caridad, ninguna donación, ni siquiera aún entregar tu vida completamente a su servicio.

Es solo cuando nos humillamos y reconocemos que le hemos fallado, que él puede comenzar a trabajar en nosotros. Y todos hemos fallado. El apóstol Pablo dice en el libro de Romanos:

“¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos?…como está escrito,  no hay justo, ni aún uno.” Romanos 3:9-10

Así que ya sea que hayas tenido algún mal pensamiento contra tu vecino o hecho algo que te haga merecer la cárcel, tu haz fallado.

Pero, esta es la hermosa verdad del evangelio. Evangelio=buenas noticias. Que en nuestras fallas, pecados y maldad. Él nos amó:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito. Para que todo aquel que en el crea, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesus, Señor nuestro.” Romanos 6:23

Así es que tu también puedes ser una hija de Dios. No te tardes. El esta esperando a que hables con Él.

¿Tienes alguna pregunta sobre cómo venir a el en oración? Déjame un mensaje.

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Cómo crecer espiritualmente durante el postparto

El postparto es una, si no la mas difícil de las etapas de la vida. Sientes que todo se detiene. Estas mas cansada que nunca. Tus hormonas esta de arriba a abajo. Tienes miedo de todo lo que no sabes hacer y de lo que le puede pasar a tu bebe.

Una de las lecciones mas importantes que aprendí es:

“Menos salidas y mas entradas”.

Dejar de darle vueltas a mis pensamientos y preocupaciones…

E insertar verdad! Verdades bíblicas. Aunque el tema no sea específicamente sobre como hacerme sentir mejor. Simplemente dejar de pensar y enfocarme en mi para enfocarme en quien es Dios…

Aquí hay algunas cosas que hice mientras alimentaba a mi bebe. Vas a pasar mucho tiempo en esa mecedora. Mas vale aprovechar ese tiempo.

  1. Escucha sermones
    1. Grace to you. De broma digo que John MacArthur es el abuelo adoptivo de Sofia. Se acostumbro a su voz desde nacida*. Tiene sermones sobre muchos temas. Lo que yo escuche fueron las predicaciones expositivas de Mateo. Este sitio tiene su versión en español.
    2. The village church: En mi casa somos fans de Matt Chandler. Yo escuche la serie de “A Beautiful Design”.  Y en esta serie habla de las diferencias entre hombres y mujeres. Lo mejor es al final, donde pone todas esas ideas juntas y analiza como Dios nos puede usar para su Gloria con esas cualidades especificas
  2. Escucha música
    1. Haz una lista de canciones que te harán alabar a Dios y que se quedaran en tu mente durante el día: Es muy fácil distraerte y estresarte con todo lo que hay que hacer en tu casa. Con tantas veces que le tienes que dar de comer a tu bebe y si tienes a otras personitas que attender, aun mas. Es fácil tomar una actitud de falta de gratitud, en lugar de enfocarte en el gran regalo que acabas de recibir.
    2. Escucha canciones que sean de animo y que tengan verdades bíblicas…canciones para niños con versículos pueden ser buenas.
  3. Baja la aplicación de la biblia y haz un plan de lectura. Es mas fácil sostener tu teléfono y moverle a las paginas con una sola mano, mientras sostienes a tu bebe con la otra, que tener tu biblia completa.
    1. No importa que leas: si antes de tener a tu bebe no tenias un plan de lectura. Empieza por donde quieras. Salmos o Proverbios son buenos libros con muchas promesas y verdades del carácter de Dios. Yo lei Mateo…sin ningún plan en especifico.
    2. Si importa que leas: si ya tenias un plan antes de tener a tu bebe, síguelo. Los planes en esta aplicación te ayudaran a ver que capítulos te toca leer por día y podrás ver tus avances diarios. Yo termine mi meta de {terminar} de leer toda la biblia el año pasado (2014). Asi es que este ano me tome mi tiempo leyendo un libro de aquí y otro allá.

* durante el primer mes, cuando alimentes a tu bebe en la noche, haz el menor ruido posible. Te recomiendo que uses audífonos durante esas horas 😉

¿Que otras ideas tienes para crecer espiritualmente durante este tiempo?

 

Book review: Alive in Him

“I know I’m going to sound silly here, but I picked this book because I feel like I’m ‘Barely-making-it in Him’”, I told my husband as I showed him the pretty cover of Alive in Him. I was going through a time of many questions, sleep deprivation and great concern for my new born baby’s health. Add to that a complete inability to keep a clean house, have patience with my potty-training toddler and put dinner on the table every night-I was feeling completely helpless.

But God speaks truth and encouragement to us through His Living Word (Hebrews 4:12). And that’s what I like about this book. Alive in Him is written with the intention of studying Ephesians section by section with an open Bible.

“It is sober minds that think thoughts that are in line with God’s truth and are confident in the sufficiency, authority, and clarity of his Word. It is doing all things as service rendered unto the Lord by his strength that God supplies for Christ’s glory—that He might be glorified in all things.”

The author Gloria Furman mentions that we often study Ephesians as if it was a series of lists: blessings, roles, armor of God, etc. Instead, the letter is divided in two chunks, the first one explaining what Jesus has accomplished and the second, what we have to do as a response to that.

Ephesians 1:3-6 says:

“…who has blessed us in Christ with every spiritual blessing in the heavenly places, even as he chose us in him before the foundation of the world, that we should be holy and blameless before him. In love he predestined us for adoption to himself as sons through Jesus Christ, according to the purpose of his will, to the praise of his glorious grace, with which he has blessed us in the Beloved.”

We need to be reminded of who we are, and for what purpose constantly. It is in these times of busyness: being a mom of young children that need so much from me, working part-time, driving everywhere, and keeping a house and marriage in order that I have to stop and look to my end goal.

“The life we long for is actually the one that gladly raises its glass at every occasion of weeping, laughing, working, defending, building, submitting, leading, serving, marrying, eating, and dying to humbly affirm that all things are ‘to the praise of his glory’”. (P. 43)

As a sinner, I tend to make my life about myself, about what I want, about my dreams, about my happiness.

“Left to ourselves, we invent ridiculous things that serve to glorify ourselves only. We need the Spirit to open our eyes to God’s truth, warm our hearts to love that truth, and empower us to live in line with the truth that God alone is worthy to be praised.” (P. 51)

Alive in Him showed me the great value in seeing each aspect of life with the correct lens:  “to the purpose of his will, to the praise of his glorious grace” and was a great reminder that I have available everything I need to do the job that He had prepared beforehand.

“We arrange our budgets, schedules, and lifestyles in order to live out the design of God in our households. We soak our minds in Scripture in order to reshape the way we think about our relationships and authorities now that we see that we are in Christ. We strategize to serve others using our gifts, we conspire with one another to serve more effectively, and we pray that the Spirit would move among us and let there be light.” (P. 169)

10 días de agradecimiento

Los últimos seis meses han sido muy intensos. Y para mí, en muchas ocasiones, ha sido muy difícil encontrar contentamiento en las cosas buenas que Dios ha tenido misericordia de consederme.

Tiendo a enfocarme en las preguntas que tengo sin respuesta, en lo preocupante y en lo difícil de mi situacion en lugar de ser agradecida por la gracia de Dios para mí y para mi familia.

Después de algunas semanas de batallar hasta con las incomodidades más pequeñas, mi esposo comenzó a hacer este ejercicio conmigo: preguntarme por qué estoy agradecida cada día. Realmente me ha ayudado mucho a cambiar mi perspectiva y a meditar durante el día sobre las cosas buenas, que no merezco, que Dios me ha dado.

No acostumbro publicar muchas cosas en las redes sociales, pero creo que el comenzar un hashtag como #10diasdegratitud me puede ayudar a continuar con esta disciplina.

Si tú, como yo, te enfocas en lo negativo, te invito a unirte a numerar por qué estas agradecido.

“den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesus” 1 Tesalonicenses 5:18

#10diasdegratitud #10daysofthankfulnes